Los Mejores Aceites para Cocinar

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Seleccionar el aceite para cocinar más saludable constituye, por lo general, uno de los mayores problemas que confrontan las personas que deben mantener una dieta prolongada, sostienen los nutriólogos.

 

Muchas de las veces no sabemos con exactitud cuales aceites son buenos y cuales son malos, y por consiguiente, una de las mayores dudas es, como establecer un consumo normal de aceites y otras grasas para reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, el cáncer y la obesidad. 

Algunas de las preguntas más frecuentes que hacen los interesados sobre este tema es, como saber cuales son los aceites  menos problemáticos para cocinar o hacer ensaladas, y si es cierto que el aceite de oliva es más saludable que todos los demás, y cuales aceites debemos evitar.

Cuando se trata de escoger los mejores aceites para cocinar, son muchas las personas que le dan preferencia al de girasol, cártamo, maiz y oliva, pero hay otros aceites que son aceptables como los de Soya y los de semillas de algodón.

Y si vamos a hablar de un aceite que no es muy recomendable de usar frecuentemente, este sería el de maní, debido a que, por estudios realizados en animales este producto demostró aumentar los residuos (lípidos) grasosos en la sangre.

Aunque las compañías fabricantes de dicho aceite aseguran que, “no hay datos con suficiente respaldo que pueda demostrar que el aceite de maní es mejor o peor que cualquier otro aceite vegetal no saturado”.

En general, mientras menor es el porcentaje de grasa en un aceite de cocina o para ensalada más saludable es de acuerdo a la opinión de los nutricionistas.

Y los aceites de oliva, que también contienes grasas no saturadas, reduciendo igualmente la producción de lipoproteínas de baja densidad: el tipo de colesterol más dañino que podría almacenar el organismo.

La saturación de la grasa describe la estructura de su enlace molecular, debido a que mientras más aumenta la concentración de átomos de hidrógeno, igualmente se incrementa el volumen de saturación en la grasa.

Y mientras más “cargado” es un aceite, menos saludable resulta para el organismo, ya que por estudios realizados desde algún tiempo, se sabe que las grasas aumentan considerablemente el nivel de colesterol en la sangre.

El aceite de maiz, por ejemplo, se considera que es saludable, debido a que está hecho 59 por ciento de grasa poliinsaturada, 24 por ciento de elementos no saturados y 13 por ciento de grasas saturadas.

El aceite de oliva es 72 por ciento no saturado, 14 por ciento de saturación y 9 por ciento de grasas poliinsaturadas, y aunque ya está muy mencionada la recomendación vale la pena ser muy reiterativos en esto: “Todos los aceites consumidos con moderación no son dañinos”.

Algunos fabricantes son de la opinión que, “Nosotros no creemos que haya un aceite malo”, “Cada aceite tiene su propósito, inclusive el de coco, que es considerado como altamente saturado y se utiliza mayormente en la confección de caramelos”.

El aceite de oliva tiene la reputación de ser una “grasa amistosa” si comparamos una dieta alta en grasas saturadas, con otra rica en carbohidratos y de poca grasa.

Con la intención de estudiar el porqué las dietas altas en grasas no saturadas, como las del Meditarraneo, donde el aceite de oliva es muy popular y no es tan alto el índice de las enfermedades coronarias,

Y comparadas con otras dietas, nos damos cuenta que el efecto reductor de colesterol se debe a la disminución de grasas saturadas, no al aumento de grasas no saturadas.

Un estudio realizado reveló que, los individuos con la dieta de aceite de oliva, quienes tenían mayor consumo en general de grasas, pero menos de grasas saturadas, experimentaron una disminución en colesterol con lipoproteínas de baja densidad, y ningún cambio de colesterol no tan dañino como el primero.

Los sujetos con la dieta de alto contenido en carbohidratos, si mostraron reducción en el tipo de colesterol menos pernicioso.

Como resultado de esta publicidad, muchos nutricionistas temen que gran cantidad de personas consumirán más aceite de oliva y de paso aumentarán su ingestión de grasas a niveles más saludables.

“Muchas personas cocinan hoy día con aceite de oliva y también lo utilizan en ensaladas”, dice un experto. “Es un proceso por el cual aumentan el consumo de grasas y ganan peso fácilmente”.

Algunos nutricionistas manifiestan la misma preocupación, especificamente en relación con el aumento de aceites poliinsaturados cómo el de cártamo, maiz, girasol y soya, encontrados mayormente en margarinas y mayonesas.  

“Las grasas poliinsaturadas tienen también sus riesgos y no se debe exceder el consumo de ellas”, opina un nutricionista.

Según esta opinión, aumentar el consumo de grasas poliinsatruadas mediante aceites para ensaladas, por ejemplo, incremente al mismo tiempo el total de grasas y de calorías.

Además de observar un  consumo moderado de aceites para cocinar y de ensalada, se debe evitar o eliminar otros aceites, porqué simplemente son demasiado saturados.

El de coco es 87 por ciento saturado; el Palm Kernel (Aceite de Palmiste) es 80 por ciento y el de palma 51 por ciento. Ingerir grandes cantidades de aceites poliinsaturados de cocinar y ensalada también está relacionado con cálculos biliares.

En investigaciones realizadas con animales, se ha asociado un alto nivel de grasas poliinsaturadas con la supresión del sistema inmunológico y algunas formas de cáncer.

Algunos de estos aceites altamente saturados están escondidos en algunos alimentos que no se consideran frecuentemente como generadores de grasas.

Además del aceite de coco hallado en las cremas que no son derivadas de la leche, el de palma también se utiliza en la confección de galletas.

  • Reduce el total de grasas que consumes. La asociación Norteamericana del corazón recomienda reducir del 40 por ciento de calorías a 30 por ciento. También los aceites poliinsaturados  como saturados deben ser limitados a un 10 por ciento del total de las calorías.
  • Almacena los aceites en un lugar adecuado. La refrigeración  es la mejor para los aceites debido a que pueden oxidarse fácilmente.
  • Lee cuidadosamente las etiquetas de los alimentos. Parcialmente hidrogenado, es una frase muy común para describir a los aceites de cocina, quiere decir que la grasa es más saturada mediante un proceso especial. La hidrogenación es buena para los fabricantes porque extiende la vida del producto, pero no es buena para la salud de las personas.

El consumo de aceite en la alimentación diaria tiene extremos peligrosos en algunas sociedades. Y lo malo es que, por lo general, desconocemos los valores de los mejores aceites para cocinar y varios tipos de este producto, sobre el que se ha hablado y discutido mucho. Casi siempre sin aclarar concretamente su significado y su papel en nuestra salud y en nuestra alimentación.

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  20. edcara
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  21. January 6, 2020 |

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